top of page

Victoria Bolaños & Andrea Daboub

Smiles that transform realities | Sonrisas que Transforman Realidades

Victoria Bolaños & Andrea Daboub

English Version


In Nicaragua, a country full of contrasts and challenges, two young leaders, Andrea Daboub and Victoria Bolaños, are making a difference with their inspiring project, Sonrisas que Sanan. Both originally from Managua and just 17 years old, they have dedicated their lives to transforming the lives of others through empathy, service and solidarity.


The beginning of a shared mission


The Sonrisas que Sanan project was born from personal experiences and experiences that opened Andrea and Victoria's eyes to the realities of the most vulnerable people. Inspired by the Make-A-Wish foundation, they decided to fulfill the wishes of low-income children in Nicaragua. Beyond dreams coming true, both were trained in sensory education, bringing their knowledge to people with disabilities and building deep connections with their communities.


Victoria Bolaños - Co-Founder of Sonrisas que Sanan


Andrea remembers a decisive moment during a school activity at Pajarito Azul, a center for people with disabilities and low resources. This experience showed her the importance of helping those who need it most. For her part, Victoria mentions how her diagnosis of scoliosis at age 12 and the difficulties she faced prompted her to develop a deep sense of empathy towards the suffering of others, especially children.


Andrea Daboub - Co-Founder of Sonrisas que Sanan


Impact on their lives and their community


The impact of Sonrisas que Sanan has been transformative for both Andrea and Victoria. Andrea recognizes that the project changed her way of seeing the world, leading her to appreciate the realities of those who have fewer opportunities. Victoria, for her part, has learned about resilience by working with children who face adversity but who never lose their smile.


In their community, the project has raised awareness about the needs of the most vulnerable, creating opportunities for more people to join their cause. Many people who wanted to help, but did not know how to do so, now find in Sonrisas que Sanan a channel to provide support.



Concrete actions and dreams for the future


Through their project, Andrea and Victoria organize early stimulation and entertainment activities, in addition to fulfilling the birthday wishes of the children of the Acahualinca Children's Center. They have built an inclusive space where anyone can participate and contribute, expanding their reach to different communities.


For both of them, every smile they manage to bring and every event they organize is a significant achievement. However, they look to the future with ambitious goals. They dream of expanding Sonrisas que Sanan internationally, obtaining funding from other countries, and taking their initiative to needy communities around the world.



Motivation and legacy


What drives Andrea and Victoria is the genuine gratitude of the people they have helped. From the words of thanks from mothers to the laughter of children, each interaction reinforces their purpose in life.


Backed by their personal experiences, love of service, and dedication to their cause, Andrea Daboub and Victoria Bolaños are a shining example of how youth can lead with heart and commitment. Sonrisas que Sanan is not only changing lives, but is also inspiring others to join in creating a more caring and humane world.


Through every action and every smile, Andrea and Victoria demonstrate that true greatness lies in helping others. Their story is a testament to how small acts of kindness can heal hearts and transform communities.



Versión en español


En Nicaragua, un país lleno de contrastes y desafíos, dos jóvenes líderes, Andrea Daboub y Victoria Bolaños, están marcando la diferencia con su inspirador proyecto Sonrisas que Sanan. Ambas, originarias de Managua y con tan solo 17 años, han dedicado sus vidas a transformar las de otros a través de la empatía, el servicio y la solidaridad.


El inicio de una misión compartida


El proyecto Sonrisas que Sanan nació de experiencias personales y vivencias que abrieron los ojos de Andrea y Victoria hacia las realidades de las personas más vulnerables. Inspiradas por la fundación Make-A-Wish, decidieron cumplir los deseos de niños de escasos recursos en Nicaragua. Más allá de los sueños hechos realidad, ambas se capacitaron en la enseñanza sensorial, llevando su conocimiento a personas con discapacidades y construyendo conexiones profundas con sus comunidades.


Victoria Bolaños - Co-Fundadora de Sonrisas que Sanan


Andrea recuerda un momento decisivo durante una actividad escolar en Pajarito Azul, un centro para personas con discapacidades y bajos recursos. Esta experiencia le mostró la importancia de ayudar a quienes más lo necesitan. Por su parte, Victoria menciona cómo su diagnóstico de escoliosis a los 12 años y las dificultades que enfrentó la impulsaron a desarrollar un profundo sentido de empatía hacia el sufrimiento de los demás, especialmente de los niños.


Andrea Daboub - Co-Fundadora de Sonrisas que Sanan



Impacto en sus vidas y su comunidad


El impacto de Sonrisas que Sanan ha sido transformador tanto para Andrea como para Victoria. Andrea reconoce que el proyecto cambió su forma de ver el mundo, llevándola a apreciar las realidades de quienes tienen menos oportunidades. Victoria, por su parte, ha aprendido sobre resiliencia al trabajar con niños que enfrentan adversidades pero que nunca pierden la sonrisa.


En su comunidad, el proyecto ha generado conciencia sobre las necesidades de los más vulnerables, creando oportunidades para que más personas se unan a su causa. Muchas personas que deseaban ayudar, pero no sabían cómo hacerlo, ahora encuentran en Sonrisas que Sanan un canal para brindar apoyo.



Acciones concretas y sueños a futuro


A través de su proyecto, Andrea y Victoria organizan actividades de estimulación temprana y entretenimiento, además de cumplir los deseos de cumpleaños de los niños del Centro Infantil Acahualinca. Han construido un espacio inclusivo donde cualquier persona puede participar y contribuir, ampliando su alcance a diferentes comunidades.


Para ambas, cada sonrisa que logran provocar y cada evento que organizan es un logro significativo. Sin embargo, miran hacia el futuro con metas ambiciosas. Sueñan con expandir Sonrisas que Sanan a nivel internacional, obtener fondos de otros países y llevar su iniciativa a comunidades necesitadas en todo el mundo.



Motivación y legado


Lo que impulsa a Andrea y Victoria es el agradecimiento genuino de las personas a las que han ayudado. Desde las palabras de agradecimiento de las madres hasta las risas de los niños, cada interacción refuerza su propósito de vida.


Con el respaldo de sus experiencias personales, el amor por el servicio y la dedicación a su causa, Andrea Daboub y Victoria Bolaños son un ejemplo brillante de cómo la juventud puede liderar con corazón y compromiso. Sonrisas que Sanan no solo está cambiando vidas, sino que también está inspirando a otros a unirse en la creación de un mundo más solidario y humano.


A través de cada acción y cada sonrisa, Andrea y Victoria demuestran que la verdadera grandeza reside en ayudar a los demás. Su historia es un testimonio de cómo los pequeños actos de bondad pueden sanar corazones y transformar comunidades.




 
 
 

Comments


bottom of page